La luz que nos pertenece

¡Cuántas veces navegamos en absoluta oscuridad!

Vivimos situaciones cambiantes e impredecibles, y algunas de ellas, nos arrastran a la confusión, la angustia o la pena. Es entonces cuando perdemos la perspectiva del conjunto, abstraídos por las dificultades del momento, sin darnos cuenta de que, el dolor, también es efímero.

Pero resulta increíble como, si nos analizamos y entendemos, si aceptamos y nos lo permitimos, podemos darle la vuelta a esa tortilla hecha de días sin esperanza y negatividad.

La vida es demasiado compleja para enfocarnos exclusivamente en lo que puede derrotarnos.

Porque mientras vivimos somos materia en continuo crecimiento, pero nuestra alma, al igual que nuestro cuerpo, necesita nutrientes para poder florecer.

Mi conclusión hasta la fecha (e imagino que seguirá cambiando, ampliándose, expandiéndose), es que la clave para vivir bien -o lo mejor posible- es buscar el crecimiento personal, conocerse más profundamente, no solo a uno mismo sino al ser humano en general, para que ese aprendizaje nos lleve a relativizar.

Está claro que las experiencias personales nos dan bagaje para ir afrontando lo nuevo que llega, pero siempre hay diferentes caminos para cada circunstancia. Puedes ir cayendo en un pozo o buscar ayuda. Puedes tirar la toalla o perseverar. Puedes elegir vivir como víctima o aprender a afrontar situaciones sin el recurso de la queja.

Os cuento que he descubierto un libro (aunque nada tiene de nuevo porque lleva muchos años publicado): EL PODER DEL AHORA de Eckhart Tolle. Es una de esas lecturas que dan mucho en lo que pensar, y que te ayudan a abrir más los ojos, en esa continua búsqueda interior, porque entiendes que no se trata simplemente de vivir lo que hay en la situación actual que te haya tocado; ni siquiera es eso, porque el «ahora» no es esa situación global que has de ir afrontando.

El «ahora» es cada pequeño momento en el que vives y que, si de verdad fueras consciente de su poder, aprovecharías al cien por cien, soltando ese pasado ligado a penas, culpas o añoranzas.

También liberarías la angustia por un futuro que en realidad nunca es. El futuro no deja de ser un horizonte al que miras, que puede servir de inspiración o meta, pero siempre seguirás viviendo un presente, que construyes con cada pequeña decisión que tomas, cada descanso que te regalas, cada giro que das y que va sumando en ese presente continuo que cambia contigo, segundo a segundo, mientras lo vives.

La oscuridad en la que puedes sentirte por un problema de salud, económico, familiar… se suaviza bastante si dejas de repetírtelo a cada instante, para dedicarte a vivir las pequeñas cosas que ocupan el día a día, y que podemos elegir cómo hacerlas, así como también con qué actitud llevarlas a cabo: desde la queja que no soluciona nada, al pragmatismo que nos permita avanzar.

No me engaño creyendo que sea fácil. Lo comparo al ejercicio físico que necesita practicarse a diario para ponernos en forma y vencer al sedentarismo que nos obstruye las arterias. Pero a nivel mental, claro está.

De hecho, según explica Tolle, si hacemos callar más la mente y es el cuerpo el que entra en acción nos reencontramos más con nuestra esencia, nuestra presencia.

Cada vez que el pasado golpee, observa esos pensamientos desde fuera, libéralos y vuelve a tu ahora real. Cada vez que el futuro te angustie, mira esos pensamientos con amabilidad y diles que nada hay seguro en la vida, ni lo bueno ni lo malo, y regresa a tu ahora real.

Nunca es tarde para aprender a sacar lo mejor de uno mismo. A reencontrar esa luz interior que nos pertenece, por mas que haya oscuridad acechando. Los días suceden a las noches, eso es así, porque no hay paisaje ni circunstancia ni lógica que sean estáticos para siempre, interminables. Quizá en los cuentos…


El viaje quizá sea lento y complicado. En ocasiones será cuesta arriba y te robará el aliento, pero procura centrarte en el paisaje que transitas en lugar de mirar continuamente atrás o a un horizonte inalcanzable.

La realidad es otra cosa. Lo sé porque he estado muchas veces en un pozo de lágrimas, y han regresado las risas. En ocasiones se apagó la música y he vuelto a cantar. Perdí las esperanzas y de nuevo confío. Estoy en mi «entrenamiento personal» para que los músculos de mi presencia en la vida se desarrollen bien, para poder sacarles el mejor partido posible. Porque el tiempo pasa, es un hecho, pero el tiempo que de verdad importa es el único real, el presente, y es con él, que tenemos que trabajar.

Elijo «nutrir» mi vida con argumentos para aprovechar lo que está en mi mano. También aceptar lo que no depende de mí, aunque duela y, sobre todo, regarla con mucho agradecimiento por lo bueno que hay en ella.

Siendo así, ya veo más luz afuera, la que me ilumina; pero también la siento como la calidez interior que aporta sentarse con un@ mism@ a vivir más consciente.

En esta disyuntiva estamos tod@s (imagino), así que soltemos las capas de culpas y penas pasadas, los miedos futuros, para centrarnos en la vida presente, porque en el ahora está nuestro poder para recuperar la luz que nos pertenece.

Recordad que, apoyar a los nuevos escritores, es enriquecer el mundo en el que vivimos, para que no dejen de surgir nuevas historias que leer.

Os dejo el link de mi libro de relatos Con vistas al otro lado (PAPEL). Con vistas al otro lado (EBOOK), por si aun no lo tenéis. Y gracias a quienes me seguís, leéis y recomendáis.

Fotografías. Imagen 1 mujer de perfil Benjamin Balazs – Imagen 2 siembra Ylanite Koppens – Imagen 3 mujer blanco y negro Engin Akyurt – Imagen 4 bicicleta vintage Nguyên Trân – Imagen 5 mujer en la naturaleza Jupi Lu – Imagen 6 brote Eko pramono – Todo a través de Pixabay.

¡Hasta el próximo Post!

https://libros.cc/Con-vistas-al-otro-lado

12 comentarios en «La luz que nos pertenece»

  1. Cómo no vamos a leerte!! Tienes un don y le das un fantástico uso. para la fantasía y para tus «dosis de realidad «y tus palabras siempre son cercanas y acertadas.
    Hasta tu próximo relato ⚘

  2. Maravillosas palabras.
    Ayer justo leía si te pidieran que recuperes cosas perdidas ¿que seria lo primero que buscarias?
    Se me ocurrió pedir mi inocencia de niña. Inocencia perdida en la confianza en mi misma que siento me fue arrebatada por tanta maldad pegada a estereotipos físicos que te impone la sociedad. Especialmente en la adolescencia.
    Tus palabras y la de tantos otros apegados a inspirar fe en la humanidad personal y social, me ayudan a encontrar esa luz, a intentar hacerla brillar con más fuerza. A recuperar tanto tiempo perdido valorando y viviendo en plenitud el aquí y el ahora, honrando y procurando hacer brillar esa luz que me pertenece
    Por eso gracias por enriquecer este mundo con tu aporte @lavidaencantada!!!!

  3. Es una maravilla poder leerte.Siempre me quedo ensimismada leyendo tanta realidad pero escrita de esa manera tan bella.Mil gracias Elena.Gracias también por la recomendación literaria.Tu libro ya lo tengo descargado en mi ebook, con muchas ganas de leerlo.Un abrazo

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