Mi viaje

¡Hola! Soy Elena Tur, y trabajo en una agencia de medios y comunicación, pero más allá del tema profesional, debería decir que soy una soñadora empedernida, emotiva en exceso y responsable hasta el extremo; seguramente ha sido este mix de cualidades o defectos (según interprete cada cual), los que me han traído hasta aquí.

No resulta sencillo encontrar aquello que revolucione tu vida. De hecho, más bien vivimos a mil revoluciones sin tiempo para buscar ese propósito personal que te haga sentir realizado.

O quizá lo encuentras pero lo pospones en aras de las obligaciones. Eso me ocurrió durante años (la excesiva responsabilidad hacia los demás me relegaba a mí misma), pero eso me hacía sufrir (ya sabéis, tan dada a las emociones máximas) y seguí soñando en cambiar el rumbo hasta que me atreví a comprar un billete para mi pasión dormida: escribir.

Así inicié mi viaje entre palabras y versos, historias y cuentos; para ponerle un toque de fantasía y encanto a la vida cotidiana.

El fin último de este blog, en el que escribo relatos o reflexiono sobre mis propias experiencias vitales, es remover a quienes me leen, para que mediten, se emocionen, inspiren o sueñen, porque estoy convencida de que con ello se vive mucho mejor.

Eso por no contar que soy una defensora a ultranza de la magia de la vida (entiéndase: ese encanto que hace de algunas cosas, momentos o situaciones, algo único). Estoy segura que podemos encontrarla de mil formas distintas; por ejemplo, en la belleza de las pequeñas cosas, la naturaleza que nos acoge, el arte que nos inspira, e incluso (por qué no) en un blog fuera de lo común.

Desde que comencé en febrero de 2020, han pasado muchas cosas (algunas trágicas como la pandemia que nos ha puesto la vida del revés), pero dejando aparte ese tema doloroso, en mi breve andadura he tenido alegrías como llegar a ser finalista de los Premios 20Blogs (entonces como La Casa Encantada, ahora actualizado a La Vida encantada), o que me publiquen el poemario «Plumas para tus alas». Ambas cosas, del todo inesperadas.

Pero lo mejor de todo, es ser consciente del efecto positivo que surte en las personas encontrar el sentido que nos motiva (al menos así lo siento yo). Por eso mismo os animo a buscar aquello que os apasione; sin duda es una buena fuente de satisfacción y alegría.

¡Os espero!

PIXABAY y sus fotógrafos son mi fuente para mis relatos y reflexiones. Con sus preciosas imágenes las palabras cobran vida.